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martes, 6 de agosto de 2013

Matrimonio entre creyentes de distintas religiones


Este es un tema que ha surgido en el foro de wiccanos, pero que me ha inspirado para hacer esta reflexión.
He observado en bastantes ocasiones que paganos/paganas que tienen pareja de otra religión se enfrentan a un dilema cuando deciden casarse.
Por lo general, su pareja o es cristiana, o al menos viene de una familia cristiana, y comienzan a plantearse cosas como:
-¿Hacemos una boda religiosa?
-¿Por el rito católico o pagano? (ya sea Asatru, Wicca, Druidismo, Kemetismo...etc)
-¿Hacemos dos rituales religiosos?
-¿Nos casamos sólo por lo civil?

Yo creo, (y es una opinión totalmente subjetiva, y con la que por supuesto no tenéis por qué estar de acuerdo) que en estos casos, lo mejor es zanjarlo con una boda sólo por lo civil. ¿Por qué? Porque puedo entender que para alguien sea muy importante casarse ante los ojos de su Dios o sus Dioses, pero cuando la otra persona no cree en ello, es una falta de respeto hacia sí mismo, y hacia el otro culto.
Voy a ir por partes:

1. Las religiones paganas, aceptan otros cultos, no pretenden estar por encima de ninguna religión diferente a la suya, y pueden aceptar otro tipo de creencias. Hasta ahí bien, en lo que es la teoría no habría ningún problema en hacer otro rito diferente al suyo. En este caso, creo que el problema no estaría en lo que la religión te obligue o te permita hacer,  más bien estaría en tu visión personal. Porque...¿vale la pena pronunciar unos votos ante un Dios que no es el tuyo?
Creo que es una falta de respeto hacia los católicos participar en un rito "actuando", sin ser sincero, sintiéndolo todo como un "teatrillo" más que como algo sagrado o importante. Hay que tener en cuenta al participar en un rito religioso, se debe hacer desde el cariño y la devoción. ¿Qué sentido tiene hacerle una promesa a un Dios en el que no crees? ¿Qué validez tendría? Ninguna
También creo que es una incongruencia; si tú tienes una fe concreta ¿por qué vas a querer casarte por otra religión? Ya tienes una relación devocional con unos Dioses ¿por qué vas a tener que acercarte a otro Dios que no tiene nada que ver con lo que tú sientes, y que además, representa todo lo que NO eres, y celebrar un rito con el que no te identificas?
Hay Dioses paganos, a los que no les hace ninguna gracia que trabajes con otros (imaginaos si además es el cristiano) mientras tengas una devoción o un trabajo concreto con ellos. Hay que tener también en cuenta los pactos que se tengan hechos con ciertos Dioses en el momento de realizar la boda.
Otra cosa importante a tener en cuenta: cuando te vas a casar por la Iglesia tienes que certificar que has realizado un cursillo prematrimonial, tienes que aceptar que crees en Jesucristo, que su Dios es el único y verdadero, que si hay hijos de por medio los educarás en el catolicismo, y realizar una serie de votos que no se pueden adaptar a la pareja, son los que son y punto. Además, si no estás confirmada, debes hacerlo. O pasas por tooodo esto, o no te casan. Yo no estaría dispuesta a ninguna de esas cosas, porque sería traicionar tus creencias, renegar de tus Dioses, y jurar en falso.
La unión de manos o handfasting es el rito de boda pagano más conocido


2 El cristianismo no acepta otras religiones como verdaderas. Para ellos sólo es válida su visión de Dios y de la espiritualidad. El Dios cristiano Sí es muy celoso de sus ritos, la religión católica no tolera a "falsos ídolos" así que si un cristiano es coherente con lo que cree, no aceptaría nunca casarse por otro culto. Y si lo hiciera, estaría atentando contra un mandamiento de su religión y rompiendo unas normas bien claras y que son inamovibles. Además que me seguiría pareciendo una falta de respeto hacia ese Dios concreto.

Hay que tener en cuenta, también, que una boda sólo tiene validez legal si has firmado el papelito correspondiente en el juzgado de turno.
El problema con las bodas religiosas, es que muchas veces la gente participa en ellas por tradición, porque queda "muy mono" o porque la familia está haciendo presión.
La mayoría de las veces no se paran a pensar que es un acto religioso,  con todas sus implicaciones,  que están metiendo un Dios (o Dioses) de por medio, y que con ellos, o haces las cosas bien y en serio, o mejor no las hagas.
Entiendo que una persona atea no tenga esto en cuenta ni le de importancia, pero...¿de verdad una persona que sigue una religión, que cree en unos Dioses, puede pasar esto por alto? Yo creo que no debe, vamos.

viernes, 25 de mayo de 2012

Caminar solo, o en grupo




Dentro de lo que es la senda pagana, existen dos opciones: recorrerla en solitario, o con más gente.

Lo bueno que tiene ser solitario es que vas a tu ritmo, no tienes que adaptarte a otras personas, realizas los rituales a tu manera, haciendo los trabajos mágicos cuando buenamente puedas, vas aprendiendo e investigando lo que te va llamando en cada momento.Para la gente con poco tiempo, es difícil participar en un grupo (ya sea un grupo de estudio, un coven...) ya que se pide un nivel de asistencia a los rituales y demás (cosa completamente lógica) y no todo el mundo dispone del tiempo necesario. La espiritualidad es algo muy personal, cada cual tiene una forma sentir, para cada uno tiene un significado distinto, por eso creo que la práctica en solitario te ayuda a acercarte de forma más personal y profunda a los Dioses, evolucionas de una manera muy íntima...hasta cierto punto.
Y digo hasta cierto punto, porque la práctica en solitario tiene también sus desventajas.
Por ejemplo, es más complicado realizar el círulo o algunos rituales, porque no tienes/has tenido nunca a nadie que te guíe, puedes equivocarte y sin la ayuda de otros es posible que no sépas dónde, o que no puedas resolver todas tus dudas, porque internet es una herramienta muy útil, pero la experiencia que otra persona te pueda transmitir no tiene igual. Tampoco tienes experiencia para realizar rituales en grupo, ni para hacer ritos de paso en las que es necesaria la participación de otras personas. 


Llega un momento en el que te quedas estancada, corta. Que notas que "necestias más". Y es lo que me está pasando a mí. 

Siempre he sido defensora de la práctica en solitario, pero me estoy dando cuenta de que no me vale. Necesito más. 

He podido practicar poco por mi situación personal, que no dispongo de la  intimidad ni espacio necesarios en casa. Y cuando he necesitado hacer algo que no dominaba muy bien, no he podido al carecer de consejo o de una guía. Cada semana que ha ido pasando, he sentido una llamada muy fuerte, una necesidad importante de conocer y profundizar con mis Dioses....y no he podido contestarla porque no he sabido cómo. 

Aunque trabajar en grupo me parecía que tenía algunos inconvenientes (tener que adaptarte a los demás miembros, no poder hacer los rituales como te parece mejor, sino por consenso, etc) ahora, y cada día más, me doy cuenta que las ventajas son mayores. La energía de un grupo es mayor a la de un solitario (o eso dicen simpre las personas que tienen la experiencia de trabajar en coven), aprendes con más rapidez, tienes a quien te apoye cuando tengas alguna duda, tienes con quién compartir experiencias, puedes realizar rituales que no son concebibles en soledad...y un largo etc. 

Por supuesto, trabajar en un grupo no quiere decir que dejes tu práctica personal, ni muchísimo menos, es más, los paganos miembros de grupos de estudio o de covens, aparte, tienen una practica personal muy importante, diaria. 
Solo que me he dado cuenta de que el ideal es que ambas posibilidades se complementen, es decir, tener un grupo para trabajar, pero a la vez, realizar tu trabajo personal.
Cada vez siento con más fuerza que trabajar en solitario no me está ayudando nada a avanzar, más bien me he quedado en la superficie. Necesito profundizar, y creo que con un grupo me sería más sencillo. 




viernes, 6 de abril de 2012

Introspección.



Sé que llevo mucho tiempo sin escribir.
Quiero disculparme ante la gente que me lee o me sigue.
Debo confesar que llevo un periodo de introspección. Estoy en medio de una búsqueda espiritual muy profunda, que me está llevando mucho tiempo.
Cuando parece que encuentro un atisbo de luz en mi camino, me vuelvo a quedar estancada.
Estoy en una época de aprendizaje, un aprendizaje que considero más profundo que el que he llevado hasta ahora.
Reconozco que ahora mismo, estoy algo estancada. Que me siento algo a ciegas.
Lo único que sé, con toda seguridad, es que el paganismo es mi camino. ¿A dónde me llevará, a cuál de sus muchas ramas, dónde acabaré? No lo sé
Sé que creo en el Dios y la Diosa. Sé que quiero conocerlos más a fondo. Y que quiero conectar con ellos, definitivamente.
Lo demás, es trabajo, trabajo y trabajo.
Hay que caer, levantarse, insistir, aprender.
Sé que al final, encontraré las respuestas.
Ya os contaré.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Enjaulada.


Bueno, esta entrada es un poco personal, no es sobre algo que haya investigado o redactado.
En una de mis entradas antiguas ya hablé del "Armario de las Escobas", y lo que voy a comentar a continuación va relacionado con ella.
Como ya dije, poca gente de mi entorno sabe que soy pagana. Por el momento, no tengo más remedio que callar, pues por cuestiones personales, no es el mejor momento para decirlo, al menos, no mientras esté en casa de mis padres. Cuando me emancipe, ya se verá.
No es que tenga la necesidad de pregonarlo a los cuatro vientos, pero es que últimamente me resulta un poco complicado atender a mis creencias, mi espiritualidad.
Aquí la privacidad...es, digamos, limitada. Hay ciertos familiares que no respetan que una necesite un espacio para sí misma, y eso, a la hora de hacer algunas cosas como montar un altar, por ejemplo, es un inconveniente.
Me molesta no poder meditar o hacer una relajación sin que me interrumpan, o tener que andar celebrando los Esbat y Sabats en clandestinidad, con los inconvenientes que eso conlleva.
Tampoco me gusta el no saber si podré celebrar una festividad tranquilamente, o, si directamente, podré celebrarla.
No me gusta tener todas mis herramientas ocultas, y andar con cuidado de que nadie las descubra.
Y muchas cosas más.
Es eso, el estar totalmente limitada a la hora de llevar mis creencias a la práctica. Puede parecer una tontería, pero me resulta frustrante...y muy triste.
Y ahora que voy a empezar las clases, tendré menos tiempo aún, menos ratitos libres que buscar para dedicarlo a mis creencias. Y es algo que me apena.
No me gusta sentir que, por ejemplo, no tengo la comunicación que querría con mis Dioses, que no puedo dedicarles un poco de mi tiempo...
Y es que me siento como un pájaro enjaulado, sin espacio apenas para estirar las alas y mucho menos para volar.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Amarres


Lo primero que hay que saber, es que un amarre es un método mediante el cual, atraemos a una persona a nuestro lado, y hacemos que se “enamore de nosotros”. Aunque no creo que el amor se pueda crear así porque sí mediante magia, por lo que más bien, opino que se crearía una fuerte obsesión hacia la persona que realiza el amarre.
Los amarres, pese a que muchas personas se empeñen en afirmar que son “magia blanca” (la magia, por cierto, no es blanca ni negra, no tiene color), que son benignos, que son naturales, no tienen nada ni de inocente, ni de benévolo.
Son una manera de controlar a alguien en contra de su voluntad, simple y llanamente.
Estoy totalmente en contra de esta práctica, ya que atenta contra la ley del libre albedrío, es una manera de someter, y además, puede hacer mucho daño.
He visto que hay muchísima gente que asegura estar perdidamente enamorada de una persona y necesita un amarre para conquistarla. Bien, creo que estas personas, para empezar, ni quieren ni aman tanto como dicen. Si de verdad quieren a otra persona, querrían ante todo la felicidad del otro, aunque ellos no pudieran proporcionársela.
Además ¿qué clase de persona desea estar con alguien que simplemente está obsesionado a causa de un sortilegio, que en realidad no le quiere?
Si una persona te gusta, la quieres, es mucho más divertido el coqueteo, el intentar ligar, y todas las fases previas antes de comenzar una relación. No ir y ¡zas! Amarre al canto. Eso ni es “legal” ni tiene mérito alguno.
Creo que es importante conocer cómo se hacen amarres, para, llegado el caso, poder romperlos. Así de fácil. Las personas que sepan hacerlos, no deberían ponerlos en práctica en ningún momento, ni enseñar a hacerlos a un tercero que lo pida para atraer a un amor. Sería una irresponsabilidad dar la oportunidad de llevar a cabo ciertas prácticas a personas que ni saben lo que quieren, ni lo que hacen, ni las consecuencias que un sortilegio así puede tener.
Y es que la gente piensa “Ah, un amarre, qué bonito, un hechizo de amor”. Esto no es un juego. Si empiezas algo con magia, es muy probable que tengas que mantenerlo con magia. Y es harto complicado.
Los amarres carecen de toda ética; porque al hacer un amarre, lo primero, como ya he dicho, estás sometiendo a una persona. Lo segundo, estás causando un gran daño, tanto al amarrado, como a su pareja (si la tiene), e incluso a ti mismo. Los amarres, una de las cualidades que tienen, es que hacen sufrir muchísimo a las personas.
Sé de una persona que quería que la enseñaran a hacer un amarre para atraer a un hombre que tenía pareja y un hijo… ¿cómo puede haber personas capaces de estar dispuestas a destruir una familia? ¿Y si es un capricho? ¿Amarrarías a alguien para luego dejarlo?
Lo mejor para entenderlo, es ponernos en la piel del otro: ¿Acaso nos gustaría a nosotros que nos amarrasen, alejándonos de la persona a la que queremos, y obligándonos a estar con alguien a quien no amamos?
Las personas no son propiedad de nadie, no las podemos manejar, ni manipular según se nos antoje. Es duro estar muy enamorado de alguien y que no te corresponda, pero no podemos imponer nuestra voluntad a los deseos de los demás. Recordemos que nuestra libertad termina donde comienza la de los demás.
Bueno…seguro que me dejo mucho en el tintero, pero por hoy, es lo que tenía que decir. Es que me he sentido algo molesta e indignada al ver la cantidad de personas que recurren a estos métodos crueles y mezquinos. Al ver la cantidad de egoísmo que hay en el mundo.
Creo (o más bien deseo) que la Ley del Retorno sea severa con las personas que, por puro egoísmo (e incluso por lucro), practiquen amarres, destrozando familias, y sometiendo a otros.

sábado, 12 de junio de 2010

Brujas

Cuando una persona oye la palabra “bruja”, rápidamente la asocia a una mujer anciana, de larga nariz, con verrugas y muy mala leche. Come niños, vuela en escoba, y hace pactos con el demonio.
Pero no hay nada más lejos de la realidad.
Comencemos viendo la definición. Según la RAE bruja es:
1. Mujer que, según la opinión vulgar, tiene pacto con el diablo y, por ello, poderes extraordinarios.
2. En los cuentos infantiles tradicionales, mujer fea y malvada, que tiene poderes mágicos y que, generalmente, puede volar montada en una escoba.
3. Mujer fea y vieja.

Mal empezamos. Esto no es más que el resultado de siglos de desprestigio por parte de la Iglesia. Desprestigio relacionado íntimamente con el odio misógino que existía siglos atrás.
Aclararé brevemente esto. No será un texto demasiado rico en detalles, es solo para poner al lector en situación, que sepa de dónde viene éste odio y ésta imagen tan distorsionada de las brujas. Muy breve y por encima, quizás ya entraré en más detalles en otros post .
Antes de la llegada y expansión del cristianismo, existía lo que se conocen como religiones paganas. En las mismas, se veneraba a la naturaleza, y la mujer tenía un papel trascendental: era quien daba la vida, la máxima representación de la fertilidad y la vida. Era la representación de la deidad.
Las “brujas” no eran más que mujeres que conocían perfectamente la naturaleza, sus ciclos, y realizaban rituales para festejarlos. Mujeres con un gran conocimiento de los poderes y cualidades de la naturaleza. Podían celebrar un rito de honor a la Diosa Madre, como curarte los dolores menstruales con unas hierbas. Eran mujeres sabias y respetadas.
Con la llegada del cristianismo, todo cambió. Para expandir sus ideas y creencias, la Iglesia tenía que demonizar todos los aspectos de las religiones existentes. Por ejemplo, el Dios Cerunnos se asoció con el demonio. La mujer, tan importante para aquellas creencias que “amenazaban” al cristianismo, no podían ser menos. Había que erradicar su imagen, había que quitarla poder, protagonismo. Para empezar, se la identificó como la culpable del pecado original, era una criatura que menstruaba y que daba a luz, por lo que se la identificó con el pecado, la lujuria, la sexualidad (desde un punto de vista negativo). Se la convirtió en la representación del mal, se la asoció con el diablo. A ella, y a todo lo que con ella tuviera que ver.
El éxtasis se desató con el Maellus Maleficarum (“El Martillo de las brujas”) escrito por Sprenger y Kramer allá por el año 1486. Todo inquisidor que se preciara, debía conocerlo y ponerlo en práctica. Según éste libro, “Toda brujería nace del deseo carnal, insaciable en las mujeres”. Una denuncia interpuesta por cualquier persona (desde un vecino envidioso, a un sacerdote lascivo) ya era motivo suficiente para encerrarlas y someterlas a tortura. Recordemos que la presunción de inocencia no existía. Entonces “Eran culpables hasta demostrarse lo contrario”. Qué decir que demostrarlo era muy difícil, a veces imposible. A los informadores y a los cazadores de brujas se les pagaba por condena, por lo que perseguir brujas se convirtió en un lucrativo negocio.
La imagen de la bruja malvada no es otra cosa que el resultado de años de difamación hacia las mujeres, de siglos de infundir el miedo y el odio hacia ellas, por motivos religiosos, de poder, etc.
Una vez aclarado esto, voy a hablar de lo que en realidad es una bruja. De lo que actualmente son las brujas.

-Como ya he comentado antes, no creo en el diablo. Por lo tanto, no obtengo “poderes” de él. No realizo rituales de adoración al mismo, ni me acuesto con él en ningún tipo de Aquelarre.
-No tengo “poderes mágicos”. No preparo pócimas a base de saliva de sapo y entrañas de tiburón, no puedo volar en escoba, ni lanzar bolas de fuego por la boca. No me hago invisible, ni me transformo en gato, sapo, o cualquier otro ser.
-No soy una friki. Ni tengo como misión salvar el mundo (véase embrujadas), ni una varita mágica con la que lanzar embrujos tipo “alohomora”.
-No realizo rituales de amor, más conocidos como amarres. Lo único para lo que sirven es para atar a una persona a ti en contra de su voluntad. Va, no solo contra mi ética, sino contra todas las éticas, creo yo.
-Como bien dice la “Danza espiral” la brujería se basa en el amor por la vida en todas sus formas. Por lo tanto, no hago males de ojo, ni nada por el estilo. No soy quién para castigar o dañar a ninguna persona.
-Refiriéndome al amor, añado algo más. La sexualidad es una forma más de vivir el amor, de manifestarlo. Vivo mi sexualidad de forma plena y sana, no porque esté asociado al pecado o la lujuria, como más de uno diría. Lo hago por amor, libremente, y sin coaccionar ni amenazar. La encomienda de la Diosa nos dice: “Todos los actos de amor y placer son mis rituales”, por lo que considero la sexualidad como algo trascendental, sagrado y positivo siempre que se viva desde el respeto, sin dañar a nadie.
-Tomo mis enseñanzas, mi aprendizaje, directamente de la naturaleza, observándola, aprendiendo de ella. Busco mis conocimientos y mi inspiración en ella. Mis rituales se basan en ella. Desde los ciclos de la Luna, los cambios de estación, la lluvia, el crecimiento de los árboles.
-No busco en la magia “una solución fácil a mis problemas”. Mi camino es aprendizaje y esfuerzo, por lo que no busco que nadie ni nada me lo dé todo hecho. La magia es para mí, otra parte de mi camino espiritual. No podría vivir la magia sin religión, y la religión sin magia. Para mí, la magia va unida a la naturaleza del hombre. Con ella, en ningún momento busco alterar o dominar las cosas. Todo tiene una razón de ser. Practico la magia natural, es decir, la realizo a partir del contacto con la naturaleza. Para practicar cualquier tipo de ritual mágico, creo necesarios dos aspectos: deseo y necesidad. No creo que nada se deba hacer a la ligera, y mucho menos por capricho. Toda acción lleva unas consecuencias, y hemos de ser capaces de asumirlas.
-Las herramientas utilizadas, paradójicamente, sí son las que nos narran las leyendas. Velas, escoba, caldero, varita o báculo, cáliz, athame, inciensos, y por supuesto el pentáculo. Sin embargo su cometido en los rituales, sí que sea quizás algo diferente de la idea preconcebida que se tiene de ellos. :P
-Creo en la eficacia de diversas mancias como el tarot, el péndulo, las runas, sueños, quiromancia, o astrología, pero (al menos de momento) no domino ninguna. Para comprenderlas y saber interpretarlas correctamente, se necesita mucha práctica y estudio.
-Estudio herborismo, las piedras y gemas, y me interesan aspectos como el Reiki y demás medios de sanción/curación.

Como veis, una bruja dista mucho de ser esa señora malvada que lanza maldiciones, o esa maruja que sale en los canales de las televisiones regionales ofreciendo tiradas de cartas y amarres.
Una bruja es, al menos desde mi experiencia, una mujer (u hombre en caso de los “brujos” :P) que basa sus conocimientos y estudios en la naturaleza, que busca crecer espiritualmente, y como persona, con unas creencias religiosas, y que se basa en el respeto y amor por los demás.
Me tomo todo esto como algo serio e importante en mi vida, por ello esta entrada. No me gusta que nadie me tome por chiflada, excéntrica, o que simplemente sigo una moda.
Simplemente, quería aclararlo. =^^=

Bendiciones.

viernes, 11 de junio de 2010

Un nuevo blog.


He creado este otro blog por diversos motivos.
Ya tengo uno en el que cuento un poco mi vida, mi día a día. Es un blog en plan diario (pese a que tengo un diario personal, en el que, por supuesto, cuento cosas más íntimas)
Sin embargo, no hablo mucho de creencias personales/ religiosas.
Este blog, quiero dedicarlo a mi camino espiritual. Quiero dejar constancia de qué es lo que creo y qué no.
El motivo por el que he decidido crar un blog exclusivo para este tema, es el hecho de que lo considero algo muy importante y transcendental en mi vida, por lo que me pareció coherente crear un espacio únicamente para mis creencias religiosas.
Es una senda por la que llevo caminando relativamente poco, por lo que me gustaría que el blog refleje una madurez y aprendizaje a medida que vayan pasando las entradas.
Quiero aclarar que para mí no ha sido fácil encontrar mi camino. Ya dedicaré una entrada a hablar del tema, pero la verdad es que he tenido que luchar contra muchas cosas, psicológica, social, y moralmente hablando.
Para resumir un poco mis creencias, diré que soy pagana. Creo en un Dios y en una Diosa.
Creo que esa Diosa está representada en la Luna, y ese Dios, en el Sol.
Creo que la Madre Naturaleza es mi Diosa. Para mí, la naturaleza es sagrada, la venero y respeto. Celebro los ciclos naturales como fiestas importantes, al igual que las Lunas llenas.
Mi religión está basada en creencias de origen celta.
No me considero politeísta, pero sí creo que existen varios arquetipos para nombrar a mis Dioses. Resumidamente "Todos los Dioses son un mismo Dios, todas las Diosas son una misma Diosa"
Uno la magia y la religión, sin caer en tópicos, por supuesto. Puedo llamarme bruja, pero no puedo volar en escoba ni lanzar rayos por los ojos.
Para mí, es un camino muy personal.En gran parte, solitario. Un camino en el que caerme, levantarme, insisitir, crecer como persona.
No tengo libros sagrados escritos por terceras personas que me dicen qué hacer. No sigo líderes, no tengo maestros. Conozco otras personas a las que admiro y de las que puedo aprender, pero estamos en el mismo nivel. Nadie por encima, nadie por debajo. No creo en jerarquías.
NO BUSCO HACER PROSELITISMO. Quiero compartir mis creencias con aquellos que estén interesados, quiero dedicarle un espacio a algo tan importante para mí.
Pero no busco que nadie se afilie a nada, ni tampoco seguidores ni ese tipo de cosas.
Quiero aprender y compartir.
Otro aspecto importante: No creo en Satán, ni en el infierno, por lo que sería absurdo pensar que soy satánica o cualquier cosa extraña. Venero a la naturaleza, no a un señor rojo que lleva un tridente de la mano y te tortura durante toda la eternidad. Tampoco creo en los ángeles. Ambos conceptos forman parte de las tradiciones judeo-cristianas, y yo no soy ni judía ni cristiana.
Puede que uno de mis símbolos religiosos (el más significativo para mí, de hecho) sea el pentáculo. Pero el pentáculo no tiene nada que ver con el satanismo. Es anteriro al cristianismo, y representa los elementos: Fuego, Tierra, Agua y Aire, más el espíritu.
Como toda persona tengo unas normas éticas y unos principios y actúo en consecuencia a ellos.

Bueno, básicamente es esto. Espero seguir aprendiendo poco a poco. POr hoy, me despido.

Buena Luna.